Caso X.R.

[Pilar Segura] Caso X.R.X.R. vino a mí de forma indirecta (a través de otro cliente) no muy motivado en un principio… “vengo a probar qué es esto”… Vital y nervioso me explicó como había creado su empresa y sus proyectos de crecimiento. En su exposición me explicó que era consciente de cómo, con su ritmo interno, no le era nada fácil escuchar y callarse el tiempo suficiente para entender y atender a sus clientes como él quería hacerlo.

El primer desafío como coach era establecer confianza: le costaba

abrirse y aceptar que podía hacer algo respecto a su “problema que forma parte de mi manera de ser”.

En la primera sesión hablaba sin parar. No le interrumpí para que se sintiera tranquilo, notara que era escuchado por mi parte y lo que sucede cuando alguien te escucha y cómo se siente el que es “escuchado” activamente. Atendí su lenguaje corporal y su respiración para crear rapport y llevarle a un punto más relajado.

Ciertamente que se mostró extrañado de mi silencio hasta que entendió lo que estaba sucediendo en ese momento y ahí acordó comprometerse a realizar un ejercicio de relajación cada día y a no dar opinión si no le preguntaban, al menos dos veces cada día.

A partir de la tercera sesión me comunicó su progresos y su satisfacción por los beneficios que ya empezaba a notar en su comunicación, así como por el hecho de poder contenerse y escuchar.

En este momento aborda un reto de importante crecimiento profesional.

 

¿Qué sucede en nosotros para que sea tan difícil mantenernos en silencio?

 

En muchas ocasiones parece que estamos “llenando” nuestra vida de cosas, de comida, de trabajo… y, claro, los silencios los llenamos de palabras.

A veces el silencio nos resulta sobrecogedor, algo amenazante y entonces lo identificamos como algo pasivo, improductivo o lo confundimos con vacío interior. Otras veces necesitamos aturdirnos para no tomar una decisión o no pensar en una situación determinada.

Cuando aprendemos a vivir el silencio escuchamos mejor a los demás y a nosotros mismos, podemos conectar con nuestra sabiduría interior, con nuestra intuición y encontrar caminos y opciones antes no contempladas.