Caso G.M.

[Pilar Segura] Caso G.M.Lo primero que se puede apreciar cuando conoces a G.M. es que es una joven y espléndida mujer con mucho atractivo físico y muy simpática. Le gusta su trabajo (en el que tiene que liderar un equipo) y de entrada manifestó cómo, muchas veces, asumía responsabilidades correspondientes a miembros de su equipo y también que muchas veces pensaba que ellos no la mantenían adecuadamente informada.

Paralelamente, no estaba conforme con su físico y sentía que no era correspondida afectivamente por personas de su familia y amigos.

“Yo siempre pongo más, me preocupo de todos y me parece que no puedo recurrir a nadie si yo necesito algo”.

A través de preguntas indagadoras, estableció una conexión entre estas sensaciones deficitarias de los diferentes escenarios de su vida y contempló la posibilidad de que ella no reconociera las muestras de afecto y reconocimiento que le daban. También se dio cuenta de que podía pedir ayuda si la necesitaba… y empezó a aceptarse.

Además de fijar pequeños objetivos continuadamente para estas diferentes áreas, trabajamos en sus creencias limitantes para convertirlas en potenciadoras y un día, después de algo más de dos meses de la primera sesión, me dijo: “Gracias al coaching he podido buscar ayuda para solucionar mi bulimia” (esta situación de G.M. no fue explicitada en ningún momento durante las sesiones anteriores).

Ahora G.M. está en tratamiento específico para su bulimia con un experto y sigue consiguiendo nuevas metas en su desarrollo personal a través del coaching.

 

Seguramente hay pocas opciones más interesantes que amar incondicionalmente y especialmente a nosotros mismos

 

De la única persona de la que no podemos alejarnos es de cada uno de nosotros así que está bien aceptarnos como somos y apreciar cómo hemos llegado aquí entendiendo que todo lo que hemos hecho y sentido, es decir, todo lo vivido, ha servido para ser lo que ahora somos.

A partir de esta aceptación es fácil reconciliarnos con nosotros y abrir nuevas vías de posibilidades para nuestra vida.

Es bien cierto que podemos reflexionar y crecer, configurar una nueva forma de apreciar nuestra realidad y diseñar caminos para conseguir lo que deseamos realmente.

Podemos desprendernos de modelos equivocados y encontrar otros que nos permitan acceder a nuestros sueños más secretos.

Aunque a veces parece que no encajamos en el mundo y sentimos que algo nos pellizca el alma, formamos parte de un puzzle perfecto y armónico.